domingo, 9 de mayo de 2021

Capítulo 1. Panorámica de la situación actual de Colombia

 


Fuente: ONU pide garantizar derecho a la protesta en Colombia (noticiasrcn.com)


Capítulo 1. Panorámica de la situación actual de Colombia

El 28 de abril del 2021 es una fecha que quedará en la retina y cerebro, no sólo de los habitantes de Colombia, sino de sus alrededores y parte del mundo entero. Y digo fecha, más no movilización, porque quienes manifestaron con fuerza y mucha entrega desde el 28 hasta este presente, son los mismos quienes despertaron a ese gigante dormido de la resistencia el 21 de noviembre del 2019; para lo cual, vale la pena recordar algunos puntos de esa magna fecha.

Cuando los albores de la pandemia se daban cita en la China del 2019, acá en Colombia, en el mes de noviembre del mismo año, surge una gran iniciativa ciudadana junto a más de cuarenta organizaciones y agremiaciones, convocando a un gran paro nacional. Entre estos, estuvieron: trabajadores y sus organizaciones sindicales, organizaciones de mujeres, plataformas y movimientos estudiantiles, movimientos campesinos y étnicos, profesores universitarios, comunidad LGBTI, corporaciones de teatro, organizaciones comunales y de artistas, y empleados judiciales.

Así mismo, según Boris Duarte (2019, razónpública.com), "Colombia aparece hoy como la respuesta obvia ante el fracaso de un modelo económico y de un régimen político que permitió la captura del Estado y de la riqueza del país por unos cuantos monopolios y mafias"; por ello, expone que la pobreza había llegado a un 30% en 2018, pero que en Guajira y Chocó superó el 60%; que según la CEPAL, nuestro país es el segundo más desigual” donde "el 1 por ciento de la población más rica concentra el 20 por ciento del ingreso". Asimismo, explica que la Misión de Observación Electoral (MOE), informa que las anteriores elecciones alrededor de 461 municipios padecieron fraude electoral y otros 305, sufrieron riesgos "de violencia y presión por parte de los grupos armados y las redes del narcotráfico". Esto, sin perder de vista que:

 La Fundación Pares afirmó que las pasadas elecciones regionales dejaron un saldo de más de veinte candidatos asesinados y por lo menos 150 amenazados. Adicionalmente, en los últimos tres años han sido asesinadas, según Indepaz, más de 800 personas entre líderes sociales, defensores de derechos humanos y excombatientes. (Enlace 1 de consulta ¿Quiénes convocan al Paro Nacional del 21-N y por qué? - Razón Pública (razonpublica.com)) (Enlace 2 de consulta Informe líderes y defensores de DDHH asesinados al 26 de julio de 2019 – Indepaz).

Aunque al contrastar con la propia página de la MOE, las cifras cambian, no deja de ser un hecho lamentable por la cantidad de municipios afectados por estos riesgos de distintos niveles (Enlace de consulta fraude electoral archivos - MOE - Misión de Observación Electoral). Entrando al siguiente enlace, tendrás el documento de Mapa y factores de riesgo electoral: Elecciones nacionales Colombia 2018(Mapas_y_Factores_de_Riesgo_Electoral_MOE_Elecciones_en_Colombia_2018.pdf).






Por su parte, Daniel Pardo (2019, BBC News), afirma que los motivos de la protesta, aparte de los antes mencionados, que se convocó por centrales obreras se convirtieron en sí, en una protesta "en contra de las reformas de pensiones, laboral y educativa y a favor del acuerdo de paz firmado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)", y si es el caso en el incumplimiento de estos. Del mismo modo, se militarizaron partes del país, se culpaba de chavistas a los manifestantes para deslegitimar el paro, se presentaron disturbios, daños en infraestructura pública, abuso de fuerza y uso de armas de fuego contra los manifestantes por parte de las autoridades, y demás hechos lamentables (Enlace de consulta Paro nacional en Colombia: 3 factores inéditos que hicieron del 21 de noviembre un día histórico - BBC News Mundo).

Enlace de consulta anexo: Las 10 razones del paro nacional del 21 de noviembre (ens.org.co)

            Para sintetizar lo dicho hasta el momento y agregar otros datos de suma importancia, tengamos en cuenta las palabras de Nicolás Aguilar-Forero (2020) quien hace un estudio de caso del Paro Nacional en Colombia, afirmando que ese 21 de noviembre del 2019, miles de personas se movilizaron en todo el país en contra de lo denominado paquetazo neoliberal del presidente Iván Duque: la reforma tributaria, la reforma pensional y la reforma laboral, y que en su pie de página son anexa que:

El término “paquetazo” en la historia reciente de América Latina proviene de las medidas económicas de austeridad propuestas por Lenín Moreno en Ecuador, que incluyen la eliminación de subsidios a los combustibles y reducciones salariales. Tales medidas, impulsadas desde el Fondo Monetario Internacional, desataron en octubre de 2019 una masiva revuelta con amplia participación de trabajadores e indígenas (p. 27).

      Es decir, el dilema por el cual atravesamos no es independiente de la realidad latinoamericana.

            Fuera de los motivos antes mencionados que han impulsado estas manifestaciones, Aguilar-Forero nos agrega unas más tales como “el holding financiero, las privatizaciones, la corrupción, la defensa del derecho a la protesta” (Ibidem), lo que se buscaba con el paro era la canalización de sus demandas e inconformidades. Pero el deseo de querer frenar y boicotear al paro no se hizo esperar, y empezaron las campañas de desprestigio, miedo, estigmatización y deslegitimación por parte del Gobierno y el partido de gobierno que en sí era el centro Democrático; recurrieron a la vieja confiable: infiltrados “terroristas” del ELN como enemigo interno, y el Foro de Sao Paulo como el externo (quizá porque el discurso del castrochavismo no hacía mella). Así mismo, aparecieron dos estrategias más: a). el paro era utilizado por la oposición para ganar puntos políticos, b). las causas defendidas no tenían relevancias ya que no exigían ningún tipo de plan para ninguna reforma ni tributaria, pensional ni laboral.  Y así se conoció el evento como el 21N convocando a miles de personas donde se paralizó las calles, se cerraron empresas y locales comerciales y muchos salieron a las calles, dando así una continuidad a otros momentos como 22N, 23N, 27N, 4D y 8D, hasta enero del 2020. Eso sí, la propaganda del “vandalismo” por parte de los medios y del Gobierno para desviar la atención, insertar ideas en la mente del público y opacar esta magna fecha, no esperó mucho.

Fuente: El paro nacional: ¿alguien tiene la razón? (semana.com)




En nuestro tercer Capítulo estaremos ampliando  a cerca de esta forma de uso de los medios.

            Del mismo modo, Aguilar-Forero, establece la tesis de su artículo exponiendo que “la fuerza de este paro nacional se encuentra en la acción colectiva juvenil y en cuatro pilares que la caracterizan: comunicación, confianza, colaboración y construcción de lo común” (2020, p. 28), entre estos el fallecido Dilan Cruz y otros manifestantes que recibieron abusos descomunales. En la caracterización de comunicación, aparecieron, por un lado, las batucadas como esos ritmos repetitivos que se interpretan en lo colectivo y que buscan “romper con el orden y los rituales de la política callejera, tienen un gran poder comunicativo pues difícilmente pasan desapercibidas y, por el contrario, con facilidad hacen sentir, reír y vibrar a todo el que se cruza con ellas” (Aguilar-Forero, 2016b, p. 1336 en Aguilar-Forero, 2020, p. 34); por el otro, los Cacerolazos como actos “de protesta pacífica y de articulación colectiva que “hizo más ruido que el vandalismo”, los gases y piedras que aparecieron hacia el final de la tarde” (2020, p. 36)

Ahora bien, no se trata de exponer todo cuanto rodea al paro nacional del 21 de noviembre del 2019, sino mostrar el antecedente más próximo en el espacio y en el tiempo que sustenta las movilizaciones que continuaron este 28 de abril del 2021, reconocer que la pandemia frenó la manifestación y que, por encima del nivel de contagio que desbordó su pico, La Colombia cansada de tanto abuso e injusticia, decidió salir a marchar una vez más. Entre varios motivos, por la nueva reforma tributaria expuesta el 11 de febrero del 2021 por parte del presidente Iván Duque (hoy no entraremos en detalle acerca de la reforma, lo haremos en una próxima reflexión).


Fuente: Colombia: una caravana musical continúa moviendo el paro nacional (france24.com)






         Esta reforma, generó una serie de inconformismos en la ciudadanía que provocó toda esta movilización que realmente ha terminado en tragedia con saqueos, grandes disturbios, uso excesivo de la fuerza y de armas de fuego contra los manifestantes, personas muertas y desaparecidas; sumándole las opiniones contrarias y debates amargos entre personas de las mismas clases sociales, familiares, amistades, que ha categorizado a casi cualquier persona en una oscilación entre los términos: vándalo y manifestante.

Fuente: Abuso policial: las preocupaciones de colectivos sobre decreto 003 de 2021. Protesta social - Servicios - Justicia - ELTIEMPO.COM

Ahora bien, en medio de todo lo dicho hasta el momento, ¿cuál será la mirada acertada para analizar estos vejámenes?, ¿son unos vándalos inescrupulosos disfrazados de manifestantes quienes incendiaron CAI’S, buses, saquearon almacenes de cadena y tumbaron cámaras de fotomultas y hasta quemaron un edificio lleno de policías?, ¿o realmente son manifestantes que salieron a marchar pacíficamente a reclamar sus derechos, protestar por todas las masacres, injusticias, violaciones, reformas, proyectos de ley y demás atropellos por parte del Gobierno y el Estado colombiano, y que en medio de ellos, se infiltraron personajes que sólo desean cometer actos vandálicos deslegitimando un derecho fundamental como lo es la protesta?, ¿tiene la policía las manos metidas en los saqueos y demás disturbios con el objetivo de culpar a los manifestantes y justificar el uso de la fuerza y de armas de fuego sobre una población desarmada e indefensa a tal punto de usar ametralladoras y hasta helicópteros como si de un campo de batalla se tratara?, ¿son los manifestantes unos terroristas vandálicos como el expresidente, hoy senador, Álvaro Uribe Vélez lo expresó en su Twitter y en varias entrevistas?, ¿son todos estos hechos provocados para generar un estado de conmoción interna para dirigirnos completamente a un Estado fascista?, ¿quiénes son las víctimas de esta tragedia hecha país?, ¿hay esperanza alguna cuando incluso caen defensores de los DDHH y hasta miembros de la ONU que llegaron a socorrer de forma imparcial a personas heridas sean oficiales o civiles? Y lo mejor de todo ¿qué podemos hacer?

La voz de Jano te propone desmenuzar en varios fragmentos toda esta maraña inentendible recurriendo a categorías de análisis, y para ello, exhortarte a que partas de una premisa: la sociedad es un organismo que está enfermo; los disturbios, paros y protestas, son los signos y síntomas; y nuestros gobernantes, la enfermedad. Esto, nos lleva a mirar la situación principalmente desde la postura de la Escuela de Frankfurt, que según Mariano Di Pasquale (2012), esta, buscaba vincular y correlacionar el proceso crítico de la ideología con el del psicoanálisis, es decir que “La escuela de Frankfurt sostiene que el proyecto de liberación que su crítica sociológica ofrece en el caso de la sociedad, la denominada teoría crítica, tiene paralelos con lo que realiza el psicoanálisis en el individuo” (p. 99).

Dicho de otra forma: tenemos por un lado, a un sujeto que observa llamado el psicoanalista, por el otro, al crítico social (sociólogo, antropólogo, político, o ciudadano de a pie); el psicoanalista observa a un paciente que padece alguna patología, trauma, síndrome, etc., y el otro, el crítico social, observa a la sociedad o cualquier colectividad; el psicoanalista puede determinar la ruta de acción y procedimiento basado en un manual o documento que lo lleva a identificar las signos y síntomas, y así mismo, al trauma o síndrome que padezca el paciente; pero, ¿cuál es el manual del crítico social?, ¿cuáles son esos signos y síntomas que debemos identificar para llegar a conocer lo que padece este paciente/sociedad?

         Vayamos desmenuzándolo poco a poco. Por ello, te invitamos a leer los siguientes capítulos. Te damos la bienvenida. Gracias por leernos.




Bibliografía

Aguilar-Forero, Nicolás. (2020). Las cuatro co de la acción colectiva juvenil: el caso del paro nacional de Colombia (noviembre 2019-enero 2020).  análisis político nº 98, Bogotá, enero-abril 2020, págs. 26-43

Di Pasquale, Mariano (2012). Notas sobre el concepto de ideología. Entre el poder, la verdad y la violencia simbólica. Tabula Rasa, (17),95-112.[fecha de Consulta 8 de Mayo de 2021]. ISSN: 1794-2489. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=39626900005







ADVERTENCIA: Entre vándalos y manifestantes: La Colombia del 28 de abril del 20/21

 

Fuente: https://www.aa.com.tr/es/mundo/-qu%C3%A9-est%C3%A1-pasando-en-colombia-el-d%C3%ADa-a-d%C3%ADa-de-las-protestas-contra-el-gobierno/2231863  


Advertencia:  lo que leerás a continuación no es publicidad o campaña a ningún partido político, y mucho menos, un discurso para inocular ideas revolucionarias sanguinarias que instiguen a tomar las armas y las vías del hecho por encima de las del derecho. Tampoco, para justificar ciertos actos censurables al ojo del ciudadano de a pie; por el contrario, buscamos brindar una mirada amplia y lo más objetiva posible para crear algo de consciencia e interés general en cuanto a lo sucedido en nuestra amada y temerosa Colombia. Por ello, hemos buscado usar un lenguaje imparcial, pero lo más honesto y directo posible. Las fuentes con las que dialoga esta reflexión las podrás consultar algunas en la medida que realices la lectura, y otras, al final en la bibliografía. Comencemos.


Presentación: La siguiente reflexión titulada: "Entre vándalos y manifestantes: La Colombia del 28 de abril del 20/21"  busca abordar de forma general la situación de Colombia en este 2021 con sus diversas movilizaciones, para crear conciencia e interés en la ciudadanía ante los hechos lamentables ocurridos, sobre todo en la ciudad de Santa Marta con los saqueos y disturbios, y en Cali con las bajas de manifestantes. Hemos divido por capítulos el texto para su mejor abordaje y apropiación. Por ahora, te invitamos a leer los dos primeros:


El Capítulo 1, titulado "Panorámica de la situación de Colombia" busca exponer el antecedente más próximo de movilización (21 noviembre del 2019) ante este 28 de abril del 2021 en adelante, quedando como la continuidad eventual; así mismo, plantear unos cuestionamientos ante los eventos y proponer una forma de ver lo ocurrido (Ir a  Capítulo 1. Panorámica de la situación actual de Colombia

El Capítulo 2, titulado "Manifestantes/vándalos: el cuadro de bifrontismo", se busca explicar cómo el individuo marchante es sometido a procesos de sujeción/subjetivación por parte de los medios de información y la vox populi de sus coterráneos quienes lo ven como vándalo, criminal y terrorista, desconociendo qué hay detrás de bambalinas (Ir a Capítulo 2. Manifestantes/vándalos: el cuadro de bifrontismo


Pronto estaremos compartiendo los demás capítulos.

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martes, 4 de mayo de 2021

Bioarqueología en los Andes Centrales

 





Bioarqueología en los Andes Centrales

 

Reseñada por Didier Lanao Rebolledo

 

En términos generales se le conoce como colapso al final de un sistema cultural que se reemplaza por otro. Sociedades como la Mochica y la Maya se han vuelto el centro de estudios en este tema de los últimos años, encontrándose mucha información, llevando la delantera los estudios de la segunda sociedad. Lo que sigue a continuación es un punto comparativo entre ambas sociedades para analizar sus colapsos teniendo en cuenta varios aspectos como las teorías, organización política, relación con poblaciones vecinas, entre muchas otras.

Lo primordial es partir de una definición del término colapso el cual se entiende como la "caída" de organizaciones políticas específicas, las cuales están asociadas a un complejo de estilos artísticos, arquitectónicos, ritualísticos entre muchos otros aspectos, que les dan caracterización y particularidad con otras organizaciones. Esto, en cuanto al desarrollo del tema, ya que tanto el término como las discusiones antropológicas del colapso han tenido muchas redefiniciones y posturas.

La etapa de mayor complejidad Maya es su período clásico tardío. Tuvieron un perenne incremento en complejidad y densidad poblacional, generándose una caída abrupta en el post Clásico. Aunque poseen rasos culturales e interconexiones entre tierras bajas norteñas y sureñas, hay gran diferencia arquitectónica y estilos cerámicos, con notables variabilidades ecológicas que presuponen diferenciaciones adaptativas de subsistencia. Políticamente, poseían varias unidades interdependientes (Estados Regionales [Culbert, 1991]), entre estos estarían las ciudades de Tikal, Copán, Yaxchilán y Palenque, según referencias jeroglíficas y arqueológicas. Se les ha nombrado organizaciones feudales, y también, como estados con relación patrón-cliente.

Ambas posiciones presuponen que hubo existencia de una aristocracia basada en la tenencia de tierras con un gobernante, servicio militar, una autoridad central fuerte, una base económica sustentable incluyendo intensificación de la agricultura, la especialización laboral y el comercio. Así mismo, surgieron diversas hipótesis del colapso maya según enfoques: Énfasis ecológico como el agotamiento de los suelos, procesos de erosión y agricultura intensiva, quema y transformación de bosques acabando con la agricultura por empobrecimiento del suelo; Catástrofes como terremotos (daños estructurales, aunque no se sabe si es por falla estructural o abandono) y huracanes, basados en crónicas nativas del Yucatán; Evolución; colapso cultural al llegar al límite agrícola y Enfermedades como la fiebre amarilla, malaria, sífilis y viruela, reduciendo la población drásticamente, relacionándose a una Tendencia demográfica, más mujeres que hombres, como el decaimiento moral de la población por cambio ideológico y algunas invasiones.

Entre las mencionadas se exponen tres tiene a agruparlas: 1. Crisis cultural de la elite, como abandono de estructuras administrativas y residenciales, cese de creación y renovación de monumentos funerarios, históricos, objetos de lujo (cerámica, trabajos de piedra y jade), de sistemas calendarios y de escritura, entre otras;), 2. El despoblamiento de centros ceremoniales y alrededores, 3. Y que el colapso habría sido en un lapso muy corto.

Por otro lado, en la sociedad Mochica, tenemos que se caracterizó por ser una cultura material muy diversa dependiente de la zona geográfica. Su sociedad Mochica Tardío estuvo basado en un sistema heterárquico: ausencia de autoridad central conviviendo y compitiendo diversas ideologías; sistema basado en tres grupos: distribución y tipo de ofrendas en contextos funerarios, la representación estratificación social y patrones de asentamiento, coexistencia de redes económicas por interacciones sociales dependientes de situaciones y cambios políticos para los Mochica, entre muchos otros aspectos político-sociales y estructurales-organizacionales como en las diversas relaciones asimétricas entre élite y población.

De esta forma, se teorizan diversos motivos de su colapso basados en modelos de transformaciones culturales tales como:  a). Catástrofe medioambiental; b). Dinámica social y económica interna; y, c). Invasión de grupos foráneos. Entre esos modelos se enfatizan las diversas y nuevas formas de autoridad, en las cuales se dan citas las discrepancias en viviendas pobres y residencias de élites junto a una reducción de la calidad de vida en diferentes zonas; abandonos de lugares donde se congregaba la población, desplazamiento de grandes grupos a zonas menos afectadas por los cambios climáticos y donde la agricultura fuese posible.

Fuera de las marcadas diferencias entre estas sociedades como el origen desarrollo, causas de colapso, adaptación medio ambiental, estructura socio-política y sistema económico, tenemos que sus similitudes están en los períodos de colapsos em ambas persigue un pico de desarrollo logrado, sitios que controlan una región, marcaban diferencias entre comunidades vecinas, una autoridad política basadas en un poder y autoridad de una élite condicionante de la acción y libertad sobre los demás para elegir opciones en tiempos de crisis, y un punto bien significativo, una autoridad lejos de unas relaciones de parentesco mostró mucha debilidad y uso limitado del poder.

Después del colapso Maya por un lado surgieron nuevos sitios de importancia como Chichén Itza, y por el otro, sitios abandonados y algunos otros reutilizados como viviendas comunes de cultivo. Y el otro colapso hibridación de los estilos entre esos unos estilos fúnebres entre la desaparición Mochica y la aparición de Lambayeque. Entre muchos otros aspectos que abren la reflexión desaparición de rasgos asociados a actividades de élite y factores de subsistencia están muy relacionados a los colapsos, sumándose las actividades ceremoniales para el caso Mochica entre otros aspectos políticos, culturales, medio ambientales, desplazamientos y cambios demográficos.


Bibliografía

Ikehara Tsukayama, H. C. (2006). Comparación de los procesos de colapso de las sociedades Mochica y Maya. Revista Electrónica de Arqueología, 1(2), 1–19.












Estudios de caso de enfermedades y epidemias. Colombia Andes Orientales, Valle del Magdalena, Valle del Cauca.

 

Fuente: https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/estas-son-las-epidemias-que-han-atacado-a-colombia-en-500-anos-493750


Estudios de caso de enfermedades y epidemias. Colombia Andes Orientales, Valle del Magdalena, Valle del Cauca.

 

Reseñado por Didier Lanao Rebolledo

 

Un aspecto muy importante para conocer cómo las sociedades antiguas desarrollaron procesos de adaptación a los distintos factores de riesgo y recursos de un ecosistema, entre otras, es analizar la documentación de sus principales enfermedades y epidemias. Muchas de estas, son debido al contacto con animales domésticos y/o silvestres, para luego transmitirse de humano a humano a través de los desplazamientos y confrontaciones, entre estas: el cólera, la difteria, la fiebre amarilla, el paludismo, e incluso, en nuestro presente, la covid-19 que impacta fuertemente en ámbitos económicos y poblacionales.

 Así mismo, en 1346, la peste bubónica había tenido lugar por las invasiones tártaro-mongolas a la península de Crimea, ya que los ejércitos estuvieron contagiados por las ratas junto a mercaderes genoveses quienes la llevaron a Italia a través de las relaciones comerciales, generando la Peste Negra (1347), la más mortífera que diezmó hasta un 70% de la población en toda Europa. Esto, sin dejar atrás la Gripe Española (1918) con 50 millones de víctimas al final de la 1er Guerra Mundial alcanzando regiones como Bogotá y Boyacá.

En el caso del llamado Nuevo Mundo, las enfermedades y epidemias de origen europeo, gracias a Colón y su séquito (siglo XVI), provocaron un descenso demográfico brutal casi al 90% de los indígenas. Tanto así, que para 1582, la tasación hecha por fray Jerónimo de Escobar mostró una reducción siniestra al punto de la desaparición de algunos grupos étnicos. Muy aparte de los documentos, es menester para el autor, recurrir a los restos óseos, dentales y momificados de los prehispánicos para apoyar su estudio. Con estas evidencias arqueológicas, el autor evalúa hipótesis y propone inferencias de impactos ambientales y sociales en ámbitos nutricionales, de salud y enfermedad, demográficos, estilos de vida y demás, como la agricultura y sedentarización.

En estos análisis de relación ambiente/sociedad/biología desde lo ecológico, el término adaptación es importante, ya que, es lo que les permite a los nativos ajustarse a los cambios. Este grado de adaptación, se puede medir teniendo en cuenta la nutrición, el estado salud/enfermedad y el mecanismo de control demográfico, debido a que, la disponibilidad de alimentos es relacional al ingreso a ciertos nichos y hasta impedir el crecimiento de la población. Un factor sumamente importante muy complejo de evaluar, para el autor, en dichos registros bioarqueológicos es la cosmovisión, la forma en que los nativos interpretaban el cosmos con la tierra, la dicotomía vida/muerte y salud/enfermedad, el papel chamánico en la salud y regulación ecológica, más los diagnósticos que genera.

Desde esta perspectiva, la enfermedad es vista como un desequilibrio ecológico por la caza despiadada en temperadas fértiles o consumo de ciertos peces prohibidos, o en otros ámbitos, amoríos no oportunos con algunas mujeres, entre muchos. El chamanismo era la institución encargada de actuar e interceder en esos casos como mediador entre fuerzas ocultas y el humano, reconciliando ambas partes en un equilibrio energético universal. Es el Chaman quien regula todo en la comunidad: crecimiento poblacional, cantidad de la recolección de plantas, construcción de malocas entre otras. En este sentido, la perspectiva nativa ve a la salud/enfermedad y la muerte como ecológica por esa relación humanos/naturaleza.

El chamanismo cumplió una función de regulación del consumo y producción de alimentos y aseguramiento poblacional en el Nuevo Mundo. Como indicadores de la salud, los investigadores recurren a una metodología que les permita obtener un perfil paleopatológicos: a). La enfermedad requiere ser entendida desde su contexto, b). La cultura es un punto importante como variable medioambiental afectando, inhibiendo o acentuando el avance de una enfermedad, c). un enfoque paleoepidemiológico en el tiempo y el espacio ampliando la visión, d). como la enfermedad ataca a diferentes zonas del cuerpo y distinto de ellos, se requiere de un abordaje multidisciplinario, integral y multivariado. Por otro lado, tenemos los análisis que incluyen isótopos estables, fitolitos y otros para la paleodieta; dataciones radiocarbónicas en contextos funerarios, paleo demografía, entre muchos otros.

Para el caso de los cazadores recolectores, hallamos muchas controversias de los hallazgos con poca evidencia de la presencia temprana en el continente de América. La salud de estos nativos dependía de factores como los biológicos, los ecológicos y su comportamiento social. Cuando recién se colonizaba el Nuevo Mundo (final del Pleistoceno) se generó "un cuello de botella que redujo la diversidad genética procedente del noreste de Asia, perdiéndose la inmunorresistencia a los patógenos" (Rodríguez, 2020, p. 220). Cuando se da la expansión continental y los diversos asentamientos en distintos nichos, estos enfrentaron nuevas condiciones y a su vez, a nuevos patógenos locales junto a cuestiones climáticas. Para el Holoceno, estos cambios produjeron el aumento de la cobertura boscosa, reducción de pastizales y de megafaunas, provocando que se generara plantas para el consumo como tubérculos, bayas y frutos.

El altiplano Cundiboyacense poseía una diversidad en la biomasa animal y vegetal, permitiéndole a los cazadores recolectores tempranos contar con un amplio patrón de subsistencia, y así mismo, también pasó de tener un ambiente no propicio para que habitasen los humanos, para después sí tenerlo. Cada cambio que se gestó trajo consigo mejoras y terribles retos para los habitantes de entonces que les tocó lidiar incluso con la treponematosis, la tuberculosis y la sífilis y sus derivadas lesiones e implicaciones como en la demografía. No solo fue el impacto de los españoles que les tocó resistir, sino las consecuencias y las eventualidades implícitas al medio que habitaban.

 

 

Bibliografía

Rodríguez, J. V. (2020). Tras las huellas de los chibchas de los Andes Orientales de Colombia. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Antropología.